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Alex vs. COVID-19 Por: Rolando Ibarra Ecología RegiaMiércoles, 25 de Marzo de 2020 00:32 a.m.

Qué suerte han tenido los últimos gobernadores de Nuevo León para tener que lidiar con emergencias. Primero, a Rodrigo Medina le tocó enfrentar el huracán Alex y ahora, a Jaime Rodríguez, el coronavirus. Si esta ha sido buena o mala suerte, eso es cuestión de enfoques.

Una diferencia entre uno y otro es el momento de la administración en que les tocó enfrentar estas crisis. A Medina fue casi al inicio mientras que al "Bronco" casi al final. 

En términos de popularidad, para Medina el huracán le trajo buenos niveles. Sin embargo, de ahí en adelante sólo fue en declive. En sentido inverso, al "Bronco", de tener una popularidad por los suelos, la reacción que parece estar teniendo frente a esta pandemia –de así continuar– podría ayudarle a redimirse y terminar su administración con dignidad.

Una similitud es que los dos gobernadores optaron por crear vehículos especiales para atender sendas emergencias. En el caso de Medina, este creó un Consejo Estatal para la Reconstrucción de Nuevo León. Ahora, el "Bronco" recién anunció la creación de un Fideicomiso de Emergencia para la Atención del Coronavirus. Vale la pena hacer un breve análisis al respecto.

Desde la perspectiva del manejo de crisis, con el huracán Alex, pasados los días de lluvia, se pudo seguir "ordenadamente" un proceso para la estimación de los daños y el diseño y ejecución de los trabajos de reconstrucción. 

Con el coronavirus, una gran desventaja es que no se sabe la extensión que vayan a tener cada una de sus fases y sus daños no se limitan a sólo un aspecto. Si bien los daños de salud son los más relevantes, los daños económicos que tendremos serán de varias dimensiones. Además, los daños socioemocionales de esta pandemia eventualmente también cobrarán su factura. Todo esto complicará los procesos y el orden en el manejo de esta crisis.

Cabe resaltar también que a las labores de reconstrucción se les destinaron alrededor de 17 mil millones de pesos de los que casi 12 mil millones fueron ejercidos por el Gobierno estatal. En comparación, el fideicomiso contra el coronavirus inicia apenas con un presupuesto estatal de mil millones. 

Podemos vaticinar que serán necesarios muchísimos más fondos que estos iniciales. No sólo se requerirá apoyar la recuperación de todas las actividades que se están viendo afectadas. Además, será necesario invertir en todos los frentes para poder estar mejor preparados para cuando una crisis similar vuelva a suceder.

Finalmente, aunque nunca se pudo comprobar si durante la etapa de reconstrucción hubo malos manejos de dinero, la percepción ciudadana al respecto es que durante esta etapa se fraguó una de las estrategias más grandes de corrupción que un gobierno de nuestro estado ha llevado a cabo. 

De hecho, castigar estos actos de corrupción fue de las promesas de campaña del actual gobernador. Sin embargo, la operación "Tornado" que anunció con bombo y platillo para castigarlos terminó siendo uno de los más grandes fracasos... suyo y del sistema de impartición de justicia en nuestro estado y país.

Así que, mientras le reconocemos y apoyamos la iniciativa al gobernador para atender esta emergencia, deberíamos poder también esperar que las acciones de rescate que veremos no se presten –de nuevo– para actos de corrupción similares a los que antes vimos. 

Desafortunadamente, de entre las muchas cosas que nos ha enseñado la historia de nuestro país podemos deducir que: aun en los momentos de mayor desesperación y violencia, siempre habrá quienes aprovechen para cometer abusos; y que luego, siempre vendrá un gobernador o un presidente que –de una u otra forma– se los perdone. 

OpenA