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Clima
A medir el CO2 en interiores. Por: Alejandra Sánchez Gálvez Alejandra Sánchez GálvezViernes, 30 de Abril de 2021 02:00 a.m.

En la actualidad se sabe que el Covid-19 se propaga más fácilmente en interiores. Algunos expertos afirman que el riesgo de respirar partículas infectadas por el virus es 20 veces mayor en espacios cerrados, especialmente en donde hay mala ventilación.

Los riesgos se disparan cuando las partículas de virus se acumulan en los edificios. El control permanente de los niveles de CO2 podría ser una de las claves para evitar la transmisión en recintos cerrados.

Podemos medir la calidad del aire y la concentración de CO2 con un medidor. Cuanto mayor sea la concentración de CO2, que se exhala al respirar, peor será la ventilación de la habitación. Una simple medición nos permite saber si la habitación está cargada de aire exhalado por otras personas o si está bien ventilada, lo que reduce drásticamente el riesgo de infección.

En la actualidad hay medidores portátiles fáciles de comprar en las tiendas en línea que van desde los $800 pesos hasta los $2,000 pesos. Obviamente a mayor estudio y precisión, se necesitarán aparatos más sensibles y sofisticados que salen un poco más caros.

El aire que respiramos en el exterior contiene una media de 412 partes por millón (ppm) de CO2. Si observamos esta cifra en un medidor, el aire no ha sido exhalado por nadie. Esos números solo los podemos ver en un parque al aire libre o montaña. En sitios cerrados, incluso en un restaurante aparentemente espacioso y de techos altos, la cifra se dispara a veces hasta los 2000 ppm, señal de que la sala tiene una mala ventilación y podría suponer un riesgo de infección por COVID-19. En un supermercado en horario de poca afluencia en pasillos de verduras la medición da entre 600 y 700ppm. Los científicos sugieren que 500ppm es un límite considerable en cualquier área.

Abrir las ventanas es el método más sencillo que sugieren las autoridades sanitarias para mejorar la ventilación. Los expertos sugieren que un método mejor es ventilar mecánicamente un espacio. De este modo, se extrae el aire exterior libre de virus y se elimina el aire interior contaminado. No obstante, pocos edificios o comercios tienen sistemas lo suficientemente potentes como para utilizar el 100 % del aire exterior. La mayoría de las oficinas y aulas de todo el mundo reciben sólo un 20 % de aire exterior.

Un estudio reciente publicado en "The New England Journal of Medicine", propone que el SARS-CoV-2 puede permanecer viable en aerosoles durante 3 horas. Por eso el énfasis de la calidad del aire en los interiores.

Se tiene mucho trabajo por delante para los constructores, arquitectos e interioristas, ya que se deberá hacer un exhaustivo trabajo de exploración en edificaciones que ya contaban con sistemas mecánicos de acondicionamiento de aire y saber si son los correctos, si funcionan bien, si han tenido mantenimiento. Más complicado será el trabajo en recintos como oficinas corporativas, centros comerciales u oficinas de gobierno que se albergan en edificios donde no se cuenta con aires acondicionados o en su defecto no cuentan con ventanas para poder ventilar los espacios.

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