OpenA
icon_facebookicon_twittericon_linkedinicon_instagram
icon_busqueda
Logotipo El Horizonte
Monterrey, NL
Clima

Gilberto Marcos, de la televisión al activismo social

Noviembre 10, 2019 / Iram Hernández / MONTERREYCon la vocación intacta de ayudar a la comunidad y de saber qué es lo que pasa alrededor, así se describe quien fuera en otro tiempo un líder de opinión en la televisión regiomontana
icon_facebookicon_twittericon_linkedin

Pese a que en su juventud pensó en el sacerdocio como una vocación de por vida, el periodista Gilberto Marcos nos platica que llegó a esa profesión por otras cuestiones, y descubrió que ese podría ser un medio para ayudar a la comunidad.

Firme defensor de la verdad, ahora en su rol de activista, sigue luchando para que la gente sea escuchada sin temor a represalias.

¿Cómo se define Gilberto Marcos?

Como una  persona interesada en lo que pasa a mi alrededor y por eso creo que me apasioné tanto con el periodismo que aunque ni iba a ser la carrera que yo pensaba estudiar y aunque fue algo de última hora: yo quería estudiar medicina para especializarme en psiquiatría y antes de eso quería ser sacerdote, iba a entrar a la orden franciscana.

¿Por qué sacerdote?

Vengo de una familia religiosa siempre pegado a la iglesia, era monaguillo y me echaba tres misas diarias, mi tía que tenía la vocación y además admiraba a Francisco de Asís entonces por eso quería ser franciscano. Pero luego por alguna circunstancia ahí no alcancé a completar algo en la prepa para irme al noviciado que era en Guadalajara y me tuve que esperar un año más y en ese año pensando mejor las cosas, dije a lo mejor puedo ayudar de otra manera.

En ese momento entró en paro la Uni y estaba medio complicado entrar a perder tiempo entonces no entré a estudiar medicina y dije ´¿Ahora qué hago?´ Y entré a una carrera nueva que era la de comunicación.

Y pues ahí le seguí, ni idea tenía de eso, tenía antecedentes en la infancia porque me la pasaba entrevistando a mis abuelos, pedía de Navidad una cámara de cine o una grabadora o cámara de fotos y siempre andaba haciendo esas cosas, pero no sentía ninguna atracción del periodismo.

Me sentía atraído por la tele porque iba al programa de Pipo y me gustaba acercarme al medio, pero no necesariamente pensando en que me iba dedicar a esto".

¿Buscaba ser factor de cambio en la comunidad?

Yo lo veía en papá que andaba en una asociación y en otra y en la Cruz Roja y aquí y allá de agrupaciones empresariales y vas viendo que lo más importante en la vida es no sólo el trabajo y ganar dinero, sino también hacer cosas en favor de la comunidad, es importante en la vida.

¿Cómo era de niño?

Era muy bien portado y muy religioso, muy apegado con los sacerdotes de la parroquia, no de muchos amigos, tenía muchos compañeros, pero no tenía muchos amigos personales; era más reservado de hacer mi tarea y mis cosas, muy alegado a la familia.

¿Y en la juventud?

Sabía que había problemas (paros en la UANL y movimientos estudiantiles) pero directamente no me tocó participar, yo entré después, ya habían corrido a los revoltosos. Quién sabe qué hubiera hecho si fuera un poco más grande de edad, quien sabe si hubiera participado porque si participé en mi carrera en la sociedad de alumnos, siempre andaba metido en esas cosas.

De no ser periodista ¿qué hubiera elegido?

No te puedo decir que añoro la vida sacerdotal que hubiera tenido, porque quien sabe si hubiera sido un revolucionario o algo parecido dentro de la iglesia, y también porque tengo a mi familia y la adoro y creo que es lo mejor que me pudo haber pasado en la vida con una esposa e hijos que adoro y en ese sentido me siento muy completo.

Pero si añoro el tema de la medicina y nunca dejé de estar al pendiente, leo libros sobre medicina y más sobre psiquiatría, siempre ando con el botiquín en donde ande para tratar de ayudar a alguien que se sienta mal.

De hecho estando en la Cruz Roja cuando tenía 15 años, entré como ambulante y me enseñaron a inyectar, a suturar, cocía borrachines, traté de estar cerca de ese ambiente, sigo leyendo de medicina.

Como periodista ¿cuál fue su mayor reto?

El mayor reto siempre ha sido decir la verdad y no siempre termina siendo acertado porque a veces tienes información vaga o no suficiente como para ser lo más objetivo posible y esa fue una gran preocupación y un rato siempre de tratar de ser justo con lo que estás informando de decir la verdad y no estar inventando cosas ni perjudicando a otro porque dijeras cosas inexactas o difamatorias o no ciertas.

¿Hubo algún caso dónde  se complicara algún entrevistado?

Sí hubo casos de la prensa escrita, una vez fueron a buscarme hasta mi casa, ya no recuerdo si me dieron un golpe o si pasó algo, pero en la televisión con la cobertura de las elecciones en tiempo que don Alfonso Martínez Domínguez era candidato a la gubernatura, había gente que andaba en las casillas haciendo de las suyas y lo reportábamos, cosa que no sucedía en la televisión de aquella época y sacarlo al aire decía al director de noticias 'dígale a este muchachito que lo van a matar´ y ya me hablaron que ni se exponga y siempre he sido muy rejego con eso y le decía a don Mario (Calderón) que era el fundador de canal, si no hacemos estás cosas, no sé que estoy haciendo aquí, yo había llegado ahí de una recomendación con Américo Leal, esos riesgos y luego el primer fajo de billetes que me ofrecieron de camioneros , me bajé muy molesto y fueron experiencias que te van haciendo ver las cosas. Tú llegas muy idealista y resulta que hay otras cosas, tratan de difamarte cuando en la tele no se acostumbra a decir esas cosas.

¿Estás situaciones lograron intimidarlo?

Para mí, esas cosas eran un combustible para seguir adelante en la lucha, no hay otra forma de que esto tuviera sentido, más que decir la verdad por cruda que esta fuera. Ser un intérprete de lo que la ciudadanía estaba pensando y en ese tiempo la gente tenía mucho miedo de decir las cosas, porque se le temía a los políticos más en aquella época que era gobernador Martínes Domínguez, se le tenía un pavor.

Comentarios imagen
OpenA