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¿Te consideras un hermitaño y no te gusta convivir? tu salud está en peligro

Mayo 21, 2020 / EFE / MONTERREY Según este estudio, quienes viven aislados tienen un 44 % más de probabilidades de tener un accidente cardiovascular
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MUNDO.- Cuando palabras como "cuarentena", "confinamiento" y "distanciamiento social" forman parte de nuestro día a día debido a la pandemia, una investigación revela que vivir solo y tener poco contacto con la familia y los amigos aumentan el riesgo de morir en casi un 50 %.

Esa es la conclusión de un estudio médico desarrollado por investigadores alemanes que han seguido durante una media de 13 años a más de 4.000 personas y que se presenta el sábado en el congreso de la Academia Europea de Neurología, que estaba previsto celebrarse en Viena y se hará ahora de forma virtual.

MENOS CONTACTO, MÁS RIESGO

 Según este estudio, quienes viven aislados tienen un 44 % más de probabilidades de tener un accidente cardiovascular, como un infarto o un derrame cerebral, que aquellos con fuertes lazos sociales. En general, el riesgo de morir por cualquier causa aumenta en un 47 %.

La investigación también indica que "la falta de apoyo financiero" sube el riesgo de padecer un infarto, o cualquier otro accidente cardiovascular, en un 30 %.

"La falta de apoyo financiero significa que no existe nadie que pueda ofrecer ayuda económica o que la dada por los conocidos no se considera suficiente para resolver los problemas", explica a Efe Janine Gronewold, investigadora del Hospital Universitario de Essen (Alemania) que ha dirigido el estudio.

"Lo que este estudio nos dice es que tener relaciones sociales sólidas es muy importante para el corazón, similar al papel de los factores clásicos, como tener una presión arterial saludable, niveles aceptables de colesterol y un peso adecuado", agrega.



RESULTADOS PREOCUPANTES

Estos resultados son "preocupantes" y "de particular interés en el actual debate sobre la pandemia de COVID-19", donde la vida social se ha limitado para frenar la expansión del virus, resalta la experta.

El estudio aisló el factor del contacto social de otros riesgos clásicos para el corazón, como un estilo de vida poco saludable debido al tabaquismo o la falta de actividad física, para evitar que incidieran en el resultado.

Los datos empleados proceden de 4.316 personas con una edad media actual de 59,1 años y que fueron captados para este estudio entre los años 2000 y 2003.

Los participantes en la investigación comenzaron sin enfermedad cardiovasculares conocidas y estuvieron bajo seguimiento médico durante un promedio de 13 años.

Al comienzo del estudio se recogió información sobre los contactos sociales de cada participante, teniendo en cuenta si tenían pareja, la relación con amigos cercanos y familiares, y la pertenencia a organizaciones políticas, religiosas o deportivas.

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