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Regios pierden poder de compra

Agosto 24, 2015 / Rafael Garza / MONTERREY El ingreso laboral, en relación con el índice de la canasta alimentaria, ha retrocedido en 34.3% en Nuevo León del 2005 al 2015, de acuerdo con Coneval
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A pesar de que en 10 años el ingreso laboral per cápita en Nuevo León ha crecido 17.7% y la inflación se ubica en niveles mínimos históricos, esto no se ve reflejado al momento de comprar alimentos, ya que el poder de compra ha disminuido.

De acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), en marzo de 2005 la canasta básica mensual por persona costaba $717 pesos, y para el mismo mes de 2015 alcanzaba los $1,284 pesos, es decir, un alza de 80 por ciento.

El organismo, explica que en el primer trimestre de 2005 el ingreso laboral per cápita en Nuevo León era de $2,207 pesos y este pasó a $2,598 pesos corrientes por habitante en el mismo periodo de este año, lo que representa un incremento del 17.7 por ciento.

Sin embargo, al tomar en cuenta el avance que han registrado los precios de los productos de la canasta alimentaria, el poder adquisitivo promedio ha disminuido.

Y es que, según el Coneval, al deflactar el ingreso laboral tomando en cuenta el índice de la canasta alimentaria, éste ha retrocedido en 34.3 por ciento. Es decir, en el periodo que comprende enero-marzo de 2005 el ingreso laboral ascendía a $3,077 pesos por persona (a precios de 2010), pero para el lapso similar de este año apenas ascendía a $2,023 pesos.

A nivel nacional, Nuevo León se ubica en el tercer sitio con el retroceso más alto en su ingreso laboral comparado con el índice de canasta alimentaria. En primer sitio se ubica Tamaulipas, con un 41.43%; le sigue Baja California, con 47%, y después el estado, con 34.3 por ciento.

Al respecto, José Luis de la Cruz Gallegos, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC), explicó que el menor poder adquisitivo del ingreso obedece a una precarización laboral, es decir, que el empleo que se está generando tiene menores remuneraciones.

“Aunque existe una recuperación en la generación de empleo, esto es con menores pagos y prestaciones e incide en una merma en los ingresos”, señaló De la Cruz Gallegos.

Aseveró que aunque las tasas de inflación son históricamente bajas, son superiores al aumento de los salarios. Aún así, la inflación absorbe los incrementos de los productos pero no permite la recuperación del poder adquisitivo de los ingresos.

“En el rubro de la pobreza se destina la mayor proporción de su gasto a los alimentos, bebidas, tabacos y medicinas, y estos son los productos con más incrementos”, comentó.

Detalló que dicho segmento destinan cerca del 45% de su gasto a los alimentos, y a nivel nacional el promedio es más del 37 por ciento.
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