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Agua embotellada, la mentira más grande y costosa en el mundo

Julio 15, 2020 / Redacción / MONTERREY A menos que se encuentre en un país exótico, no hay razón para no beber agua de la llave, incluso es mejor que el agua embotellada.
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imagenNota El gua de la llave es más saludable que el agua embotellada.

¡No tomes agua de la llave porque puedes enfermarte! A cuántas personas no se les ha escuchado decir esta mentira que muy bien supieron vender los mercadólogos de las marcas de bebidas y aperitivos más grandes en el mundo.

A no ser que una persona esté de visita o viva en un país exótico, no existe razón alguna para no tomar agua de la llave, incluso es mucho mejor para la salud que beber agua embotellada.

El negocio del agua en botella comenzó en 1994, cuando dos de las embotelladoras más grandes a nivel mundial decidieron introducir al mercado americano sus propias versiones de agua “premium”.

A partir de este momento se popularizó el consumo del “agua purificada” a través de un eslogan que la colocaba como una opción más pura y segura comparada al agua del fregadero.

 Además, sus precios eran tan bajos que casi cualquier clase social podría adquirirla, hasta que con el tiempo se convirtió en un producto de primera necesidad.

Mal para el medio ambiente

Hoy en día, la sociedad ha prestado importancia al tema del agua embotellada, pues al venir en recipiente de plástico, esto significa que miles de millones de desechos plásticos van a parar a los océanos.

Por ello, ciertos países, sobre todo en Europa, han hecho consciencia sobre la problemática y han optado por hacer del agua potable un recurso público y gratuito. En París, por ejemplo, se colocaron 1,200 fuentes de agua potable y gratuita para quienes deseen llenar sus botes y llevarlos a casa.

Agua potable en México

En México, la cobertura de acceso a los servicios de agua entubada (agua potable) creció de 78.4 por ciento (1990) a 95.3 por ciento (2015). En tanto, la tasa de mortalidad infantil por enfermedades diarréicas disminuyó del 122.7 por ciento (1990) a 7.3 por ciento (2015), de acuerdo a cifras presentadas por la Comisión Nacional del Agua en 2018. 

Sin embargo, La Organización Mundial de la Salud exhortó a las autoridades mundiales a trabajar en estrategias que aseguren el acceso de agua potable y de saneamiento para la población en todo el mundo. 

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