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¿El sueño te provoca hambre?

Noviembre 07, 2019 / Redacción / MONTERREYUn nuevo estudio confirmó que los trastornos del ritmo circadiano afecta a la disminución en las hormonas de la saciedad, y un aumento en las hormonas del apetito
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Cuando tienen trastornos en sus ciclos de actividad y descanso, las mujeres tienden a sentir hambre y los hombres tienen antojo de comidas sabrosas y con alto contenido de calorías, según un estudio que publicó la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).

"Los cambios en los turnos de trabajo causan desajustes y son un factor de riesgo para la obesidad", señaló el equipo investigador del cual fue parte Marta Garaulet Aza, doctora en Farmacia y nutricionista de la Universidad de Murcia (España), y colaboradora de investigación en el Hospital Brigham y de Mujeres, de la Universidad Harvard, en Massachusetts (EUA).

Los procesos fisiológicos de los humanos y otros seres vivos como las plantas, los animales, los hongos y las bacterias, operan en un ciclo de aproximadamente 24 horas conocido como ritmo circadiano. Aunque estos ritmos son endógenos, es decir que los generan los seres mismos, pueden ser modulados por factores externos como la exposición a la luz del sol y la temperatura.

Los investigadores, encabezados por Jing Yi Qian, del Departamento de Medicina y Neurología en Brigham, evaluaron los cambios en el sueño, la regulación térmica, los comportamientos durante el período de actividad, y los niveles de lípidos y catecolaminas. Éstas son las hormonas vertidas en el torrente sanguíneo e incluyen la adrenalina, la noradrenalina y la dopamina.

Para su estudio, los científicos observaron a 14 adultos, entre ellos 6 mujeres, con edades de 20 a 49 años durante 24 horas a lo largo de ocho días. El estudio encontró que los trastornos del ritmo circadiano hizo que las mujeres exhibieran una disminución en las hormonas de la saciedad y un aumento en las hormonas del apetito, lo que se tradujo en sensación de hambre.

Los hombres, en cambio, dieron cuenta de un apetito mayor por comidas bien sazonadas y con alto contenido de energía. Asimismo, las participantes afectadas por el desajuste con su ritmo circadiano, mostraron un incremento en el gasto de energía y en la tasa de oxidación de lípidos, en tanto que los hombres no exhibieron cambios. (Con información de Agencias)

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