icon_busqueda
Monterrey, NL
Clima

Mateo Bravo: “Yo no era portero, pero... me gustaba mucho volar”

Junio 29, 2020 / Pedro García Galván / MONTERREY Personaje emblemático en la historia de Tigres y resalta su trayectoria como portero, posición que no figuró en sus inicios en el futbol soccer, pero con la cual consiguió grandes logros deportivos
icon_facebook icon_twitter icon_linkedin
MONTERREY.-  “Yo no era portero, pero me gustaba mucho volar”, refiere el portero volador. Mateo Bravo Carrillo nace en la Ciudad de México por azares del destino un 31 de mayo de 1949, en un viaje relámpago que tuvo su madre Angelina Carrillo para visitar a uno de sus hermanos.

Toda su familia es nativa de Michoacán. Su gusto por el futbol inicia a los siete años de edad en un equipo de barrio de la capital mexicana llamado Santos de Brasil y jugando como extremo. Época de grandes enseñanzas y fervientes alegrías.

Con el paso del tiempo y buscando apoyar a su familia con los gastos, ingresa a los 16 años a trabajar en la Universidad Nacional Autónoma de México, específicamente en el Centro de Cálculo, que es lugar en donde se realizan los programas de computo para el estudiantado de la universidad.

Combinó su trabajo con el futbol, al ser invitado por ‘El Tapatío’ Meza, quien era el entrenador de las Reservas Profesionales de Pumas, para participar como delantero en los equipos internos de la máxima casa de estudios, haciendo dupla con Juan Alvarado.

En una gira que realizan al estado de Chiapas, para participar en un torneo junto con América, Necaxa y Tapachula, se lastima el portero titular de la UNAM e ingresa el suplente... y al siguiente encuentro se lastima el suplente y queda el equipo sin porteros.

‘El Tapatío’ Meza decide poner a Mateo como arquero, al verle cualidades en los entrenamientos y al disputar la Final contra el equipo anfitrión, Tapachula, ataja un penal y su equipo queda Campeón de ese torneo.

A su regreso hubo una convocatoria del Club Toluca lanzada a través de un periódico capitalino, donde Don Teodoro Cano dirigía la sección deportiva, era exclusiva para porteros y se llevó a cabo en las canchas de Xochimilco, con la participación de 126 prospectos.

Durante una semana se fueron eliminando participantes, llegando Bravo Carrillo a ser uno de los 10 finalistas. En la visoria llega Ignacio Trelles, quien en ese entonces dirigía a la escuadra escarlata, acompañado de sus delanteros para la elección del ganador, poniendo a prueba las habilidades de cada uno de los finalistas.

Trelles decide que Mateo es el triunfador del certamen; la escuadra del Estado de México lo registra con la anuencia de Pumas en su Reserva Profesional, lugar donde permaneció un año.

Finalizaba la década de los 60 y el director técnico de origen argentino, Enrique Álvarez Vega, lo lleva a jugar a Pachuca, siendo suplente. En base a sus cualidades, lo manda llamar a la Selección Mexicana Juvenil, Don Luis ‘La Negra’ Gutiérrez, para disputar un Torneo de Concacaf en Bermuda, donde fue titular indiscutible.

Su participación en ese certamen le bastó para llegar al primer equipo de Pachuca, siendo el tercer arquero, atrás de Artemio Martínez y Antonio ‘Tongolele’ Muñoz. Seis meses después de su arribo al cuadro tuzo, tras la lesión de clavícula del ‘Tongolele’ y la ruptura de rótula de Artemio Muñoz, llega en un partido contra Necaxa y, con 20 años de edad, el ansiado debut de Mateo Bravo en Primera División. Siendo titular indiscutible durante dos años.

(Continuará)

Comentarios imagen
OpenA